18 mayo, 2006



Capítulo 23

¡No hay mal que por bien no venga! Fracesita ridícula que es la única que queda. La única que me sostiene. Aunque, “estoy al filo de la navaja” es al otra que se me acaba de ocurrir.

Resulta que la inquilina, virtual debería acotar, se ha retirado de su compromiso de alquilar el departamento y ahora demanda la devolución del dinero del depósito. Felizmente no hay papel firmado que pruebe que ella me entregó plata pero, y a pesar de eso, es un fardo más a la ya pesada carga en la que se han vuelto los días. Sí, sueno dramático, ya lo sé.

Pero, a ver, que tal si uno de ustedes cae en un pozo y que al final de un largo día clamando por auxilio pasa junto al pozo un tarado (literalmente.) El tarado carga una cuerda como única pertenencia. El tarado, sintiéndose muy feliz, lanza la cuerda al pozo pero sin antes atarla. La cuerda cae como serpiente muerta y el tipo sigue su camino. ¿Quién se siente tarado?

Bueno, seguro que esta fábula con cortes algo paulocoelhoescos (y algo cantinflescos), no les dice nada. Pero, qué puedo hacer si yo mismo me siento como un tarado.

No quiero rumiarle a esta nueva prueba que me impone la vida. Tal vez todo lo que ocurre es el precio que debo pagar por las malas acciones cometidas en vidas pasadas. Y justo, por ese asunto que dice que el destino está escrito, me tocó juntarme con la única persona de estas latitudes que también hizo cagadas en sus otras vidas. Seguro que Samuel nos dirime, al final de la corta historia de nuestras vidas. Y es por eso que nos mantenemos en pié. Aunque la gran puta del Helga intente ponerlos la sancadilla.

4 comentarios:

Pola dijo...

al parecer la mayoria de nosotros se mando cagadas bien grandes en vidas pasadas!!!

interesante su blog
me gusto el nick

;-)


saludos!

Atrapasueños dijo...

gringa hija de puta!!!

Anónimo dijo...

Tu blog volvio a apestar, esa pestilencia me gusta

Anónimo dijo...

Flaco, porque diantres has de devolver el dinero, cuando ustedes han llegado a un acuerdo verbal y eso ya implica que se comprometieron mutuamente?

Devolver, pues ya no se puede!