13 abril, 2009

Capítulo 115 (El Apestado)

Hace rato que he dejado los temas personales para tratar sobre la apestosa coyuntura, convencido de que la inercia de los asuntos íntimos, convertía a los ajenos en temas más interesantes para este espacio, (imbuido de pesimismo y mala onda, como algunos lo han sugerido).

Pero vuelvo, como ya es mi costumbre, a la queja, al lamento, al lloriqueo. Y es que la Macarena, mi voluptuosa esposa, aquella de las glúteos seráficos, anda más apestada que este, su servidor, el de las canillas peludas.

Y eso que hace rato ya se propuso no volver a decir que “ya es hora de salir del hueco, de encontrar nuevas alternativas para mejorar nuestra situación” y todo ese asunto del que muchos de ustedes ya han oído antes aquí mismo.

La he visto, entonces, ponerse manos a la obra. Envuelta en un halo misterioso, garabatea algunas cifras en el block amarillo de notas, rebusca direcciones o teléfonos en el anuario viejo ya de algunos años, hace la limpieza, sin mucho convencimiento, un par de horas cada fin de semana, como si esperara la visita de alguien que jamás llega a nuestra puerta.

Debo decir de paso, que seguimos como familia anfitriona de extranjeros que llegan a la ciudad para aprender español, y que no hay semana en la que no estemos con alguien, o esperando a alguien.

Pero la Macarena algo trama y yo no sé si preguntarle qué mismo es. Yo, que creo que estamos muchos mejor que hace un año, (aunque no tanto como lo hubiéramos querido si lográbamos convertir la vieja casa de mi abuela en el ansiado hostal), busco el momento preciso de arrinconarla para proceder al interrogatorio, pero no lo logro: me lo impiden sus ojos.

Creo, sin embargo, que esa idea de convertir en hostal la vieja casa, idea que da vueltas en mi cabeza más que los pajaritos habituales, al parecer, también sigue rondando por la suya, a la que pese a eso, y a diferencia de lo que a mi me pasa, no le aparece ninguna cana aún.

Y claro, como ella es sin duda más pilas que yo, ha puesto en marcha un plan que, hasta que no salga, nada sabré de él. Pero este hecho la tiene, justamente por la expectativa que genera, más insoportable que cuando está a punto de tener su regla. Y adivinen quién es el que sale más apestado de todo este guirigay… Basta con decir que las noches, termino por dormirme solo, mientras ella sigue borroneando que cosas sé yo en su maldito block de notas amarillo. Encima, el Samuel se fue a la playa con sus abuelos a engrosar las filas de turistas semanosantos, y yo, con la apestada de la Macarena, cuando en realidad pensaba que me levantaría de entre los muertos, al menos, el Domingo de Resurrección.

5 comentarios:

Saulo Ariel dijo...

Hace unos días, miraba en la Tv una propaganda del calvo Ribadeneira, candidato a la alcaldía de Quito por el neo conservadorismo, ya saben, aquel personaje que dice, convertirá al Municipio en un centro de agiotismo popular. En el comercial politiquero aparecían un trío de sujetos que tácitamente calificaban de imbéciles a los incautos que habían decidido votar por el heredero Ricaurte, y de estúpidos, a quienes apoyarían al simplón Barrera. Aseveración que por cierto no voy a cuestionar. Pero, al grupo de actores mal pagados se les olvidó mencionar que, más estúpidos e imbéciles, eran aquellos desafortunados parias morales que votarían por el curuchupa usurero del “new age”.

LeX dijo...

hablas de Macarena e idealizo la popular canción del bailecito embrutizador, seguramente asi debe ser su carácter que te lleva de un lado a otro aaaaaaaaah.... y no sabes que chchs pasa!!!

jo jo jo

Saludos! ingrata sorpresa me lleve que en entre sus links el "Solo tres G" no era referido al gran Triple G.

Tofu - sensei dijo...

Pues yo sugiero que aúpes la paciencia hasta que cuaje el proyecto de doña Macarena, que si tarda es que algo bueno ha de salir.
Sobre tu post anterior, la miedoterapia es algo muy eficaz no solo a la hora de obtener audiencia y rating (¿o no, cabrones de TC y abombadores de Abad y Ortiz) sino de tener domadita a la población y a los trabajadores de una empresa (cuántas veces no habré escuchado el famoso "si no le gusta, LARGUESE" en esa casa de negreros donde trabajé). En fin, hay quienes se sientes seguros así, en su pocito de meados.
Abrazo.

Carlos dijo...

...algunas mujeres -no todas- tienen esa intuición que a nosotros nos falta.

Espero sea una buena idea ;)

nelsonesteban76 dijo...

Cómico, pero así es con las niñas cuando algo se traen entre manos, pero como tú lo dices, es más pilas que tú, espera a ver que te trae de nuevo y de positivo este intrigante episodio de tu apestada vida.

Suerte y avisa a todos porque dejas la inriga abierta.

Saludos