24 febrero, 2015

Capítulo 1 (segunda parte)




He salido de un coma profundo. Han sido cuatro años de respirar artificialmente, pero de guardar conciencia, de ver  lo qué pasa a mí alrededor, con la incapacidad de interactuar. Y no es que precisamente haya habido sufrimiento, por mi causa, no. Más bien creo que debería definirme como a un fantasma, que veía su entorno, pero al que nadie percibía, y si era el caso, no merecía ni un solo gesto de reconocimiento.

Así que cuando una bloguera, @blankimonki, a la que no conozco personalmente, rozó el espectro en el que me había convertido, algo, como un soplo de vida, removió mi aletargado espíritu y volví a la vida.
Las primeras impresiones de este nuevo mundo que corrió sobre mí sin detenerse, me provocaron grandes sobresaltos pero ninguno como para que decidiera volver a cerrar los ojos, o como para que optara ver, desde mi incorporeidad, lo que sucedía a mí alrededor.

¿Cómo me llamo? ¿Acaso el nombre que llevaba antes de convertirme en un fantasma sigue siendo mío, sigue siendo el que me define? ¿Acaso, es verdad, como lo afirmo en el post anterior, que El Apestado volvió a la vida?

Mientras me hacía estas preguntas y me tambaleaba hacia la vida, que en mi caso se traducía en: ¡léanme, aquí estoy, chucha!, me di de jeta contra la realidad, y con el golpe, me rompí la frente.
Lo raro fue que, en vez de sangre, (recuerden que fui, o soy un fantasma), empezaron a salirme palabras, estas palabras que a pocos importan.

2 comentarios:

SengVou dijo...

¿Será inapropiado desear que se desangre? Bienvenido a la era de la revolución.

HK7 dijo...

Pasé por aquí y me quedé metida toda la mañana entretenidísima leyendo. ¡Escribe muy bien, felicitaciones! He leído también los comentarios, y me ha causado mucha risa la ira que ha provocado en algunos lectores, con lo cual solo se confirma que tiene una gran calidad de escritor y que puede provocar las emociones más variadas e impresionantes en sus seguidores. Me alegra mucho que haya vuelto y espero que siga enriqueciendo al mundo con sus historias.